Allí podrán observar otro grosero error del maravilloso equipo de marketing que, en el afán de mostrarse moderno y novedoso, tropieza una y otra vez. Para usar una herramienta hay que saber para qué sirve, y si se la usa mal el resultado final no será bueno.
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El blog naranja y las primeras críticas
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En este link pueden encontrar una crítica realizada al nuevo proyecto de tarjeta naranja, su blog, anunciado con bombos y platillos.
El Marketing de Tarjeta Naranja
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Si hay algo de lo que se siente orgullosa Tarjeta Naranja, es de su equipo de Marketing, quién en parte es el gran responsable de su imagen (de la que hablamos aquí). Lo cierto es que ese equipo es el responsable de la patética imagen actual.
El equipo de marketing del que se siente orgullosa, es el mismo que NO diseñó un logotipo para Tarjeta Naranja antes del arribo a GBA (es inadmisible que una empresa como tarjeta naranja carezca de un logo reconocible). Y es el mismo equipo que le encargó a la mejor agencia de publicidad los peores comerciales de la historia. Savaglio, la agencia, debe sentir vergüenza de esos tres comerciales. Uno, tal vez el menos malo, incluso jamás salió al aire (pueden verse en la página de la agencia).
Estos errores básicamente vuelven sobre lo mismo: Tarjeta Naranja jamás entendió al público de GBA.
La imagen de Tarjeta Naranja
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Si hay algo que cuida Tarjeta Naranja es su imagen. Ese es, tal vez, su principal caballo de batalla (de hecho, este blog les va a gustar poco y van a hacer todo lo posible por tirarlo abajo. Quedan avisados). Y basándose en su imagen condicionan muchas de sus estrategias.
Tarjeta Naranja usa continuamente su premio Great Place to Work obtenido en el año 2006 para vender su imagen positiva, el buen trato a sus empleados y demás. También utiliza sus supuestos valores (que ya hablamos AQUÍ) y sus acciones solidarias.
Lo cierto es que después del año 2006 donde obtuvieron dicho premio, no han vuelto a ganarlo y en las últimas ediciones del certamen, Tarjeta Naranja no aparece ni en las primeras 100 empresas del Great Place to Work. ¿Qué cambió? Obviamente el arribo a GBA en ese mismo período no es casualidad. Allí, donde fracasaron en la estrategia (ver este post), decidieron culpar a sus empleados del fracaso en la zona. El maltrato y la manipulación es y fue grotesca, tanto para los clientes externos como internos.
Esa imagen que durante tanto tiempo cuidaron, ahora se está haciendo añicos por sus propios actos, por medidas desacertadas y estrategias que ya no resultan.
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